Dios nos libertó de la esclavitud


Dios se identificó ante Moisés de esa manera contundente antes de declarar los 10 mandamientos. Dios afirmó así su autoridad y dejó bien claro lo que ya había hecho. Antes de hablar sobre el futuro Dios mostró quién había sido en el pasado y quién era en el presente. Él no abandonó a sus hijos en Egipto, continuó siendo Dios. Después de presentarse, Dios dio directrices al pueblo sobre cómo continuar en libertad y en obediencia a él. Dios no solo desea liberarnos, él quiere que continuemos libres. Tal como hizo con el pueblo hebreo, Dios nos envió la palabra viva que es Jesús. El objetivo es claro: Dios quiere que continuemos creciendo. Por eso, nacemos de nuevo y aprendemos cada día cosas nuevas con Jesús.

La libertad es un proceso continuo y Dios quiere mantenernos libres.

¡Continúa libre!

  • La mejor forma de mantenerse libre es leyendo la Palabra de Dios. En ella encontramos orientación para nuestra vida.

  • Dios quiere que usemos nuestra libertad como una forma de glorificar su nombre. Usa tu vida como un instrumento en las manos de Dios.

  • Dios quiere que llevemos la palabra de libertad a los cautivos. Hay muchas personas en el mundo que necesitan ser liberadas.

Para orar:

Señor, muchas gracias por libertar mi vida de las corrientes del pecado. Te estoy muy agradecido y quiero anunciar tu palabra de salvación. Sé que ya has hecho, y todavía harás cosas más grandes en mi vida. ¡Gracias, Señor!

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